Revista Puerta de Embarque

Burdeos y sus alrededores

By on octubre 8, 2019

En la nueva regionalización de Francia, la ciudad de Burdeos va cobrando importancia como destino preferente de Nueva Aquitania.
Sin duda, mucho tiene que ver la repercusión mediática de La Cité du Vin.

Verdadero tótem bordelés, inaugurado en 2016, La Cité du Vin es un bello recipiente arquitectónico cuya forma recuerda un decantador de vino. En su interior, un recorrido sensorial nos conduce a todos los aspectos relacionados con la cultura del vino. El colofón de la visita es su mirador situado en el octavo piso; desde allí, con una copa de vino en la mano (los menores con una copa de zumo de uva) podemos imaginar sus alrededores… Y pensar en una ruta en coche por los viñedos de sus alrededores, como “La Route des Graves et Sauternes”. Un recorrido por la cultura de estos viñedos nos introducirá en la historia de los caldos bordaleses. Sugerente.


Lo más práctico es alquilar un coche en el mismo aeropuerto de Burdeos, conducir hasta el hotel bordelés y dejarlo dormir en el garaje mientras visitamos la ciudad. Al día siguiente poner el GPS en dirección a Martillac, que está a menos de 30 kilómetros de la salida norte de Burdeos, donde empezaremos a hacernos la idea de lo que nos depara la zona.
Para empezar hay que saber que nos encontramos en el mayor y más antiguo viñedo de vinos ‘de colección’ del mundo, que cuenta con más de 60 denominaciones y se extiende en más de 100.000 hectáreas; así que lo que nos dará tiempo ver en el viaje será una pequeña parte de esa riqueza. Además, los viajes enológicos hay que tomárselos con calma… El vino también.

De château en château…
La mayoría de las bodegas, llamadas châteaux, abren sus puertas sin cita previa. Para hacer más interesante la experiencia hemos seleccionado varios chàteaux muy diferentes entre sí. Empezaremos por una de las bodegas más emblemáticas del territorio: Château Smith Haut Lafitte, que quizá les suene por sus afamados caldos, pero que también es conocida por la colección de esculturas de bronce colocadas entre los viñedos que crean un recorrido artístico al que llaman ‘El bosque de los sentidos’.
A 7 km. se encuentra Cadaujac, donde se esconde un verdadero château, o sea: un castillo de verdad (además de bodega). Se trata del Château Bardins, que nos sumerge en un ambiente bucólico. Su propietaria, Stella Puel, estará encantada de contarnos los misterios de su bodega, aunque aquí sí tendremos que tener cita previa.


Conducimos hasta St. Médard d’Eyrans, en la región de Graves, llamada así por su suelo lleno de grava; donde las uvas Semillon y Sauvignon son las protagonistas, dando la denominación de origen a sus vinos. En pleno viñedo se encuentra el hotel Domaine de Larchey, un lugar ideal para cenar y pernoctar.
A 22 km. del lugar donde recomendamos haber despertado, llegamos a una peculiar bodega en Illats. Un nuevo espacio vinícola creado en 2005 con el aspecto de un gran hangar de aluminio, propiedad de Emmanuelle y Bertrand Amart, una pareja de aventureros viticultores que además de producir 50.000 botellas al año de su orgánico vino Venus, tienen un par de avionetas. Con ellas se puede dar un paseo al que llaman fly and wine, en el que se divisan castillos medievales, bodegas centenarias y las cuencas tapizadas de viñedos de los ríos Garona y Dordoña.
Tomamos tierra y conducimos hasta Bommes (12 km más al sur) para probar el exquisito y elegante vino blanco de Château Sigalas-Rabaud, un Grand Cru Classé de Sauternes que Laure de Lambert Compeyrot, propietaria y directora de la bodega, cuida con el primor heredado de sus mayores desde 1855.


La joya turística de la zona se encuentra en la margen derecha del Dordoña, a 50 km. rumbo norte. Allí está Saint-Émilion, bellísima ciudad medieval célebre por sus corpulentos tintos y su peculiar arquitectura de piedra dorada. También aquí el vino ocupa el lugar preferente de las tiendas, donde se ven botellas que cuestan verdaderas fortunas. Su gastronomía es exclusiva, ya que la ciudad cuenta con tres restaurantes con estrellas Michelin.
Al día siguiente habrá que pensar en conducir los 50 km. que distan hasta el aeropuerto bordelés de Merignac, y volver a casa. Habrá sido, sin duda, un viaje único.

TOMA NOTA
– Cómo llegar.
Air Nostrum (airnostrum.es) vuela diariamente de Madrid a Burdeos en una hora y veinte minutos.
– Exposición temporal. Hasta el 17 de noviembre de 2019, La Cité du Vin tiene una exposición temática sobre los vinos y paisajes vitivinícolas de Argentina, el mayor viñedo de Sudamérica.
– Más información.
Burdeos-turismo.es
Bordeaux-graves-sauternes.com
Atout-france.fr
nouvelle-aquitaine-tourisme.com/es

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