Revista Puerta de Embarque

Las Gili, el Edén hecho islas

By on enero 9, 2018

Islas sin tráfico rodado ni vehículos de motor. ¿Os imagináis un destino isleño sin asfalto, aceras, tráfico ni alumbrado público? ¡Existe! Y, además, ofrece playas de arena dorada, aguas cristalinas, alojamientos con encanto, fogatas en la playa, lugareños como de otra época, y frutos del mar y mariscos recién pescados.

Así son las islas Gili, ubicadas en el corazón de Indonesia. Naturaleza pura, relax, desconexión y la sensación palpable de estar flotando en la gloria.

Situado junto al espléndido enclave volcánico de Lombok (y a dos horas en ferry rápido o a seis horas en barco desde Bali) se encuentra este archipiélago de tres pequeñas islas en las cuales los únicos medios de transporte son las carretas tiradas por burros llamadas cidomos, las bicicletas de alquiler y las piernas de cada cual.
Gili Trawangan es la más grande de las tres, aunque la puedes rodear caminando en poco más de una hora: decenas de restaurantes de cocina local e internacional (en los que se come bien por, aproximadamente, unos diez o doce euros por persona), tiendas de ropa y artesanía, vendedores ambulantes, animadísimos bares de copas -repletos de atléticos surferos australianos-, cine al aire libre-que incluye bebida y palomitas- y música en vivo en la larguísima calle principal: pero todo sobre la arena de la playa.

En cuanto te alejas de ella solo encuentras paz, calma, silencio, playas de agua transparente, fondos marinos perfectos para el buceo, vacas, pavos, gallinas y docenas de mariposas campeando a sus anchas por cualquier recodo de los bucólicos caminos. ¡Y unas puestas de sol de escándalo desde los diferentes sunsetpoints de estilo chillout que irás encontrando en cada orilla! Por supuesto, no hay que dejar depracticar snorkel en sus arrecifes: resulta relativamente fácil observar corales y ver tortugas marinas, estrellas de mar, peces payaso y algún que otro tiburón pequeño.

Las Gili ofrecen alojamientos para todos los bolsillos, pero la opción de amplias villas y bungalós privados con piscina entre vegetación paradisíaca hay que tenerla en cuenta. Os recomendamos Atoll Haven Villas en Gili Air y Villa Gili Bali Beacho Le Pirate (muy de moda) en Trawangan. Desde esta isla podrás trasladarte a sus vecinas Gili Mena (la más virgen de las tres, ideal para parejas) y Gili Air, bien desde el puerto, o bien pagando a los pescadores nativos para que te trasladen en sus propias barcas tradicionales.

Y los viajeros más aventureros tienen la posibilidad de adentrarse en los confines de la tierra: por poco más de trescientos euros puedes embarcarte en un mini crucero con destino a las islas de Flores (poco frecuentada y de naturaleza exuberante) y Komodo para conocer a sus míticos dragones venenosos.
En este pintoresco rincón indonesio te sentirás un Robinson Crusoe relajado y plenamente feliz. Podrás vivir sin reloj, descalzo y en pareo: un auténtico lujo contemporáneo.

About Carmela Díaz

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