Revista Puerta de Embarque

La isla hípster del sudeste asiático

By on mayo 9, 2018

Penang, antiguo refugio de los piratas malayos, es el nombre de una isla ubicada en la costa noroeste de la península de Malaca. Se encuentra unida al continente por un puente de trece kilómetros que es un icono de la arquitectura local.

Un destino interesante, alejado de los tradicionales circuitos occidentales y que sorprende por sus playas, gentes sonrientes y hospitalarias, templos y gastronomía. Pero, sobre todo, por el arte urbano. Entre sus calles descubres un crisol de lenguas, religiones y razas (chinos, indonesios, árabes e indios) que conforman un ambiente cosmopolita en el que se fusionan todo tipo de costumbres y ritos.


Georgetown es un pequeño núcleo urbano repleto de contrastes. Se puede (¡se debe!) visitar a pie para descubrir sus mansiones coloniales de fachadas pintadas en tonos pastel y los asombrosos templos con tejados ornamentados. Mientras caminas encontrarás galerías, tiendas, terracitas y cafés semiescondidos donde detenerte para disfrutar una Tiger -la cerveza local- bien fría. Porque uno de los hándicaps que debe superar el visitante es la humedad: es habitual que supere el 90%.
Georgetown es un museo al aire libre en el que sus paredes esconden murales que son pequeñas obras de arte. El motivo de esta insólita exposición callejera se debe a un proyecto de embellecimiento de la ciudad, que surgió cuando en 2008 la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad. En la ciudad te facilitan los mapas de street art para que puedas realizar el recorrido de los murales al completo. La obra más fotografiada es la que representa a unos niños sobre una bicicleta, pero hay otras realmente sorprendentes. También te vas topando en cada rincón con esculturas de forja que recuerdan en su ejecución al estilo de los cómics y que son fabulosas.


Resulta obligatorio conocer el templo budista de Kek Lok Si, el más grande de Penang, en el que destacan diez mil budas tallados sobre su gigantesca pagoda y un bullicioso mercado de puestos de recuerdos y artesanía en los alrededores.
Otra de las visitas imprescindibles en la isla es su Parque Nacional. Cuenta con senderos cuajados de vegetación y entornos selváticos que finalizan en dos de las playas más representativas de la isla, Turtle Beach y Monkey Beach. A lo largo del recorrido es habitual cruzarte con monos, enormes lagartos, cientos de aves -incluidas el milano brahmán y el águila culebrera chiíla-, mariposas multicolores y hasta tortugas.
Capítulo especial merece la gastronomía de Penang. La diversidad cultural se refleja en la variedad de platos y sabores, generalmente especiados y potentes, pero siempre a precios ínfimos. En los puestos callejeros se pueden degustar noodles deliciosos por menos de medio euro… Es fácil probar buenos masalas, cocina china, cantonesa y las imprescindibles especialidades locales como los rotis -similares a nuestros pancakes- o el nasi kandar -un arroz acompañado de una selección de carnes y verduras.

3 consejos imprescindibles
• Cenar en Red Garden, un mercado de comida al que acuden muchos lugareños y en el que se puede probar cocina internacional de todo tipo. Hay un escenario en el cual actúan artistas locales desde que cae el sol.
• Alojarse en el Eastern&Oriental Hotel, símbolo de la hostelería de Penang y fiel reflejo del glamour de la época colonial inglesa. Por alguna de sus cien suites han pasado ilustres huéspedes como Rudyard Kipling.
• Una curiosidad que llama la atención del viajero. La población isleña profesa una especie de culto a los gatos. Les dedican grafitis, souvenirs y hasta tiendas temáticas.

About Carmela Díaz

Debes estar registrado para escribir un post Login