Revista Puerta de Embarque

La mesa con acento extremeño

By on julio 4, 2017

La excelencia de la gastronomía extremeña sigue haciendo gala de sus productos y prolifera orgullosa en sus comedores más notorios.

En la Guía Michelin de este año figuran 19 restaurantes, si bien solo Atrio, de Cáceres, ostenta dos estrellas. Toño Pérez, a los fogones, y José Antonio Polo, al frente de la bodega, han perfeccionado una cocina creativa en una tierra donde siempre funcionó lo tradicional. “Me gusta hacer una cocina disfrutona”, dice Toño. Pero Atrio no es el único laboratorio-restaurante extremeño capaz de crear fantasía culinaria para disfrutar en la mesa.

 

Las carnes de bovino (retinta, avileña, morucha…); los corderos de raza merina autóctona; el delicado queso de los Ibores; los aceites limpios y afrutados de la sierra de Gata-Hurdes; el peculiar gusto de las picotas del Jerte; los aromas de las mieles florales de Villuercas-Ibores; el sabor intenso del pimentón de la Vera; o la cremosa torta del Casar, joya gastronómica de la despensa nacional, son productos plenipotenciarios de la restauración extremeña con los que otros cocineros hacen arte. Y no me olvido del jamón del cerdo ibérico, del que poco más se puede hacer con él que cortarlo en finas lonchas del tamaño de una tarjeta de visita y comulgar.

Chefs como David Moreno, del restaurante Villa Xarahíz, de Jaraíz de la Vera, que acaba de incorporar el entrante “Ensalada de espárragos trigueros con Jamón Dehesa de Extremadura y cremoso de Torta del Casar” y el postre “Mousse de Torta del Casar con espuma de Cerveza del Jerte a la Miel Villuercas-Ibores”.

Pero para sofisticaciones nada como la “Perla de Torta del Casar sobre tierra de Aceite Gata-Hurdes con polvo de Pimentón de la Vera, rayado de nuez y cristal de frutos secos”, una artística fantasía comestible de Francisco Roncero, cocinero del Parador de Cáceres. Todos los platos, eso sí, están bajo la carpa protectora de la DOP, ¡faltaría más!

En otro contexto…En el otrora reino del vino a granel, bajo la denominación de origen Ribera de Guadiana, algunos esforzados bodegueros han apostado por vinos más complejos. La gesta empezó hace unos diez años y la cosecha de la aventura vinícola ya se manifiesta en las mesas más exigentes. Las cepas de tempranillo, garnacha y graciano están dando caldos excelentes (Puerta Palma, Viña Puebla, Torremayor…) con aromas a fruta silvestre madura y taninos suaves. Creando estilo.

La Ruta del Vino de Ribera del Guadiana (www.rutadelvinoriberadelguadiana.com) constituye la principal oferta enoturística de Extremadura, brindándonos la oportunidad de visitar una selección de bodegas y restaurantes que nos permitirán descubrir los placeres asociados a la buena vida.

About Pedro Grifol

Debes estar registrado para escribir un post Login