Revista Puerta de Embarque

Paraíso Thai

By on julio 31, 2018

Las islas y archipiélagos laberínticos de Tailandia ofrecen todo lo que deseamos de un destino isleño: exotismo, playas, vegetación, paisajes que impactan, mercados tradicionales, flora y fauna autóctona, sabrosa gastronomía y ambiente nocturno (para los que lo busquen).

Phuket es un centro de operaciones ideal para visitar enclaves imprescindibles del mar de Andamán. Se trata de una isla grande donde las distancias son largas, pero está perfectamente organizada para el viajero: hay buenas carreteras y excelentes infraestructuras. Las playas más populares son Patong -animación, tiendas y restaurantes-, Kamala -un coqueto entorno de aguas claras-, Banana -colores turquesa, grandes palmerales y uno de los atardeceres más bonitos de la isla- y Kata que se divide en dos: Ao Kata Yai (grande) y Ao Kata Noi (pequeña). En ambas se surfea, aunque la grande destaca por su bullicio, terrazas y tiendas, mientras que Kata Noi es más tranquila, perfecta para relajarse. También hay que empaparse de otros rincones mágicos como Bang Thao, una de las mejores playas donde se respira lujo: los resorts más exclusivos se ubican allí.


Si lo que buscáis son templos, los vais a encontrar en cada rincón. Wat Chalong es el templo budista más famoso y merece la pena ir a conocerlo: muy colorido, de tejados picudos y ornamentados, se ubica dentro de un recinto ajardinado rodeado de otros edificios tradicionales. Es fácil encontrarse a monjes rezando.

¿Qué escapadas son imprescindibles desde Phuket, nuestro centro de operaciones?
• Primera parada, bahía Phang-Nga. Una visita inolvidable porque materializa todas las imágenes de postal que tenemos en mente de Tailandia. Miles de islas e islotes -algunos con una altura considerable- recubiertos de vegetación tropical que emergen desde las aguas verdes del Andamán -en ningún lugar el esmeralda es más intenso- y miles de cuevas de piedra caliza entre las rocas. Algunas de ellas con estalactitas de hasta cincuenta metros. Lo más recomendable es alquilar kayaks y canoas para explorar por tu cuenta entre las cuevas. Un espectáculo único. Su punto mítico es Ko Tapu, la roca vertical más fotografiada, icono de la película de James Bond El hombre de la pistola de oro.


• Segunda parada, Krabi. Es una isla cuajada de paisajes paradisíacos, con acantilados, arrecifes, cuevas marinas, parajes selváticos y las mejores playas de Tailandia (imperdible la bahía de Railay, aislada del continente por una hilera de colinas y su playa Phra Nang), sin olvidar sus espectaculares ocasos. Hay que visitar el Parque Nacional Khao Phanom Bencha (con sierras vírgenes, bosques tropicales y cascadas) y el Green Lake con sus ocho estanques naturales. Entre los templos destaca el llamado Cueva del Tigre, excavado en grutas naturales dentro de las rocas; si te atreves a subir más de mil doscientos peldaños, alcanzarás su cima en la que se encuentra un santuario con un Buda de 250 metros de altura. Desde allí se observan unas panorámicas impresionantes de la costa y hasta de las islas Phi Phi y Koh Lanta en días claros.


• Tercera parada, Phi-Phi. No te puedes marchar de la zona sin conocer este archipiélago formado por seis islas que son una auténtica preciosidad. Las panorámicas áreas de Phi-Phi son sobrecogedoras. De camino encontrarás otra visita cinematográfica: Maya Bay, donde se grabó la película La Playa con Leonardo Di Caprio.

• Última parada, Koh Similan. Este Parque Nacional es una de las joyas de Tailandia, un destino de portada de revista. Especialmente recomendable para los amantes del submarinismo, puesto que es uno de los enclaves de buceo más reconocidos del planeta.

Consejo gastro
Prueba todas las frutas que te ofrezcan. Son de las mejores del planeta: rambután, lichis, mango, piña… Disfruta del street food local, pero si buscas un restaurante en Phuket, animado, que sirva cocina thai sobre la misma arena de la playa, reserva en Boathouse.

About Carmela Díaz

Debes estar registrado para escribir un post Login